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La actividad caminera es fuente de cultura


El día 19 de septiembre de 2013, el Club de Caminantes de Acorpol programó su acostumbrada actividad y en esta ocasión la ruta convenida fue al municipio de Fúquene – Cundinamarca, ubicado en el la provincia de Ubaté.

El recorrido para la caminata ecológica se hizo desde la orilla de la Laguna de Fúquene y luego se tomaron senderos y caminos de herradura, siempre en ascenso hasta llegar al perímetro urbano del Municipio de Fúquene Cundinamarca, siendo éste lugar un mirador espectacular para apreciar el paisaje, la laguna y los hatos lecheros alrededor de la laguna que fueron arrebatados por la mano del hombre mediante la desecación del cuerpo de agua.

Se tomó un merecido descanso para retomar el vehículo, después de hacer un recorrido a pie por espacio de dos horas y media, para dirigirnos hacia el municipio de Ubaté y almorzar en el Mesón del Indio, lugar donde ofrecen abundantes y deliciosos platos, para complacer a cada caminante con la proteína de su agrado.

Hubo espacio suficiente en la capital lechera de Cundinamarca para realizar las compras de productos lácteos, quesos en todas las variedades y sabores para traer un presente a los hogares, como también frutas de excelente calidad, producidas en el valle de Ubaté.

Como todo no es recreación, durante los recorridos se va tomando información de datos históricos de la Región, aprendimos que Fúquene proviene de la palabra Fu-Quyny, que quiere decir 'lecho de la zorra' o 'lecho del dios Fo o Fu', a quien se le rendía culto en la isla grande en la Laguna de Fúquene, que en época de la conquista española se manejaba como refugio indígena.

Fúquene fue fundado en 1542 por Teresa de Verdugo, una de las pocas mujeres fundadora de Colombia.

La Laguna de Fúquene, posee numerosas islas, una de ellas fue santuario de los muiscas, existían adoratorios atendidos por varios sacerdotes, así como un templo que seguramente fue erigido a Fu, un dios con cabeza y cola de zorro y figura humana que personificaba al demonio.

En 190 años se perdió el 80% de la Laguna de Fúquene, la reserva hídrica bajó su nivel, por deforestación y desecación realizada por el hombre, para convertirla en hatos lecheros y hoy sufre la invasión de una planta llanada buchón que restó parte del oxígeno para la supervivencia de los peces y es víctima de contaminación.

Los caminantes regresaron de nuevo a la capital, complacidos de haber abandonado el estrés y disfrutado de un día colmado de paz, en medio de rayos del sol y a veces con refrescantes lluvias.

Prensa Acorpol








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